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  • Correo electrónico: postmaster@rjmgeneral.org
  • Teléfono de contacto: +390699448058
  • Sitio Web: http://www.rjmgeneral.org

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Congregación Jesús-María
Congregación Jesús-María1 week ago
Fifteenth Station
Christ is Risen

On the Sunday morning, the women saw the heavy stone rolled to one side: light had once again entered the dark tomb where they had left Jesus. He who was Light had opened the tomb! From the harshest realities, from the most meaningless situations, from the most intense pain, the Resurrection is born.
We know that life opens up a path through every situation; but it is difficult to see how that LIGHT can enter when everything is so dark. Resurrection means keeping hope alive. It means believing that even in the midst of deep darkness and despair, God is present in mysterious ways. It is acknowledging that human beings are capable of great good. It is recognising Him in the tenderness of our brothers and sisters who walk with us.
As we grow in awareness and our senses become more attuned, we discover that love rises even earlier than the sun. Love is light in the darkness. Love sees the invisible, the "unbelievable". Love does not calculate, it flows abundantly. In Jesus and Mary, Life and Love open up paths:
• In gestures of solidarity and other initiatives undertaken by communities and Association of the Family of Jesus and Mary groups in order to help people affected by the pandemic.
• In the generous response of religious who, in these difficult times, have left their homelands to support the mission in other countries and provinces.
• In the emergence of shared mission projects established to help the people most in need.
• In the life witness of the religious who have gone to God before us and through the new vocations that are being born in the Congregation.
• In the groups of young people committed to voluntary work throughout the world.
• In the capacity to adapt to new situations through international meetings and formation between religious and lay people from different countries.
• In learning to wait and to trust despite our sense of fragility.
• In the mutual care shown between companions in mission.
• In the acceptance of and respect for vulnerability.

We pray that the Light of the Spirit, who knows how to wait, who chooses to love and to serve, who opts for journeying together with others, never alone, may fill us and help us to continue bearing fruit.

Decimoquinta Estación
Cristo ha resucitado

En la mañana del domingo, las mujeres vieron la piedra pesada desplazada: en el sepulcro donde habían dejado a Jesús, había entrado de nuevo la luz. ¡El que era la Luz hizo abrir el sepulcro! Desde la realidad más dura, desde las situaciones sin sentido, desde el dolor más intenso, nace la Resurrección.
Sabemos que siempre la vida se abre paso en cada situación, aunque es difícil reconocer que la LUZ puede venir cuando todo es oscuro. Resucitar es no dejar que la esperanza se apague. Es creer que, en medio de tanta tiniebla y sinsentido, Dios está presente de manera misteriosa. Es ver que el ser humano es capaz de mucho bien. Es reconocerle en gestos de ternura de hermanos y hermanas que están a nuestro lado.
En este tiempo de afinar los sentidos descubrimos que el amor madruga más que el sol. El amor es luz en la oscuridad. El amor hace testigos de lo invisible, de lo “increíble”. El amor no mide, derrocha. En Jesús-María la Vida y el Amor se han abierto camino:

• en la solidaridad e iniciativas de comunidades y grupos de la Asociación Familia Jesús-María para ayudar a personas con dificultades por la pandemia
• en la respuesta generosa de las religiosas que en estos tiempos difíciles han salido de su tierra y han ido a otros países o provincias para desarrollar allí la misión
• en el inicio de misiones entre los más necesitados, apoyadas desde la misión compartida
• en el testimonio de vida que nos han dejado las hermanas que se han ido al cielo y en las nuevas vocaciones que nacen en la Congregación
• en los grupos de jóvenes que se comprometen en servicios de voluntariado por todo el mundo
• en la capacidad de adaptación a las nuevas situaciones a través de encuentros internacionales y de formación entre religiosas y laicos de los diferentes países
• en el aprendizaje de la espera, de la confianza desde la fragilidad
• en el cuidado mutuo entre compañeros de misión
• en la acogida y el respeto desde la vulnerabilidad…

Pedimos para todos esa Luz del Espíritu que sabe esperar en los acontecimientos, que escoge amar y servir, que decide seguir caminando con los demás, en compañía, nunca solos… para seguir dando fruto.

Quinzième station
Le Christ est ressuscité

Le dimanche matin, les femmes voient que la lourde pierre est roulée : la lumière entre de nouveau dans le tombeau noir où elles avaient laissé Jésus. Lui, la lumière, a ouvert le tombeau ! Des réalités les plus dures, des situations les plus insensées, de la douleur la plus intense, la Résurrection est née.
Nous savons que dans toute situation, la vie peut se faire un chemin ; mais comment dire que la LUMIERE peut venir des ténèbres ! La Résurrection garde vivante l’espérance. C’est croire qu’en dépit de la noirceur et du désespoir, Dieu est présent de façons mystérieuses. C’est reconnaître que les personnes sont capables de faire le bien. C’est reconnaître le Christ dans la tendresse de nos frères et sœurs.
A mesure que nos sens deviennent plus sensibles et plus aiguisés, nous découvrons que l’amour se lève avant le soleil. L’amour est lumière dans la noirceur. L’amour témoigne de l’invisible, de “l’incroyable”. L’amour ne calcule pas, il coule en abondance. En Jésus et Marie, la Vie et l’Amour ouvrent des chemins :

• En gestes de solidarité et autres initiatives entreprises par des communautés et par des groupes de l’Association de la Famille Jésus-Marie pour aider les personnes affectées par la pandémie.
• Dans la réponse généreuse des religieuses qui, en ces temps difficiles, ont quitté leur pays pour aller seconder la mission dans d’autres pays ou provinces.
• Dans l’émergence des missions auprès des plus démunis, soutenues par la mission partagée.
• Dans le témoignage de vie des religieuses qui sont parties vers le Seigneur avant nous et aussi par les nouvelles vocations qui naissent dans la Congrégation.
• Dans les groupes de jeunes engagés dans le volontariat partout dans le monde.
• Dans la capacité de s’adapter à de nouvelles situations par les rencontres internationales virtuelles et les formations entre religieuses et laïques de différents pays.
• En apprenant à attendre dans la confiance tout en faisant l’expérience de la fragilité.
• Dans l’attention que les compagnons dans la mission se portent les uns aux autres.
• Dans l’acceptation et le respect de la vulnérabilité.

Nous prions que la Lumière de l’Esprit, qui sait attendre, qui sait choisir et servir, qui choisit de cheminer ensemble avec d’autres, jamais seul, nous remplisse et nous aide à continuer à porter du fruit.
Congregación Jesús-María
Congregación Jesús-María
Congregación Jesús-María1 week ago
Fourteenth Station
Jesus is laid in the Tomb

Here in Haiti, we know only too well what it means “to lay Jesus in the tomb”, because we often find ourselves face to face with death.
When the stone is rolled across the Lord’s tomb, we feel that life is over, that hope has come to an end with Him. Yes, our daily life has many endings, many tombs.
Not only the many lives that are lost to the ever-increasing violence in our country; nor those who die due to lack of access to basic health care; nor the children whose voices are never heard because there is nothing to put in their mouths to sustain them…
Our hope is also quenched in the face of political infighting and power struggles that cast the people aside and render our word and our vote worthless.
We sense the stone blocking our way when we look to the sky and see no signs of rain approaching. We are left helpless as the crops that nourish and keep us throughout the year, wither and fail.
We die every time a girl leaves school to go to work; and we are already dead in all those people who have never had the opportunity to go to school, and who cannot read or write.
Each day we experience our many hopes and dreams laid in the tomb sealed with a stone, just as Jesus was.

Decimocuarta Estación
Jesús es puesto en el sepulcro

Aquí en Haití, nosotros sabemos bien qué significa eso de “poner a Jesús en el sepulcro”, porque vivimos, bastante a menudo, un encuentro cara a cara con la muerte.
Cuando se cierra la piedra que deja al Señor en la tumba, experimentamos que se acaba la vida, que la esperanza termina con Él. Y sí, nuestro día a día tiene mucho de fin, de sepulcro.
No sólo las múltiples vidas que se pierden a causa de la violencia que cada vez es más fuerte en nuestro país; ni tampoco aquellas que fallecen ante la falta de acceso a atención sanitaria básica; ni los niños que no llegan a pronunciar una palabra antes de que pierdan la vida la porque no hay nada que llevarse a la boca…
Nuestra esperanza también termina con las peleas políticas y las luchas de poder que nos dejan a nosotros de lado y en las que nuestra palabra, nuestro voto, no tiene valor.
Sentimos que la piedra se cierra cuando, mirando al cielo, no vemos señales de que la lluvia vaya a llegar; y mientras tanto, nuestros cultivos, que son el sustento y el trabajo de todo el año, van pochándose sin que podamos hacer nada.
Morimos cada vez que una niña deja la escuela para ponerse a trabajar; y estamos muertos en todas aquellas personas que nunca han tenido la oportunidad de ir al colegio, que no saben leer ni escribir.
Cada día experimentamos que muchas de nuestras esperanzas, de nuestros proyectos, son sepultados, como lo fue Jesús, detrás de esa piedra.
Quatorzième station
Jésus est mis au tombeau

En Haïti, nous connaissons trop bien la “mise au tombeau”, car nous sommes très souvent face à la mort. Lorsque la pierre referme le tombeau du Seigneur, nous sentons que c’est la fin, la fin de l’espérance. Notre vie quotidienne voit plusieurs fins, la pierre se referme sur plusieurs tombeaux.
Pas seulement les vies perdues à cause de la violence qui augmente ; pas seulement ceux qui meurent privés de soins élémentaires de santé ; pas seulement ces enfants dont on n’entend jamais la voix parce qu’il n’y a rien à mettre dans leur bouche pour les soutenir…
Notre espoir voit aussi la fin devant les rivalités politiques et les conflits de pouvoir qui font fi des personnes et rendent notre parole et notre vote inutiles. Nous sentons la pierre se refermer lorsque nous regardons le ciel et ne voyons aucun signe de pluie à l’horizon. Les récoltes qui nous nourrissent et nous occupent toute l’année, dépérissent faute d’eau et nous n’y pouvons rien.
Nous mourrons chaque fois qu’une fille doit quitter l’école pour aller travailler ; et nous sommes déjà morts en tous ces gens qui n’ont jamais eu la chance d’aller à l’école et qui ne savent ni lire, ni écrire.
Chaque jour, nous en faisons l’expérience, nos espoirs et nos rêves sont enterrés, comme Jésus l’a été, derrière la pierre.
Congregación Jesús-María
Congregación Jesús-María
Congregación Jesús-María1 week ago
Thirteenth Station
Jesus is taken down from the Cross

Joseph of Arimathea’s greatest act of love was to take Jesus down from the Cross and place him in his mother’s arms.
Many of our brothers and sisters today are tasked with "un-nailing" and "un-crucifying" others. Presently in our country however there is one task that cannot be postponed: EDUCATION, FORMATION. We need to help children and young people find meaning in their lives. This is what the Religious of Jesus and Mary did for me, at a time when it seemed like the only option available to me was to join the groups who achieved everything by crucifying others, including me. The sisters taught me how to read and bring the Gospel to the lives of the young people in our city. This is how I learned that I could come down from the Cross and help to “unnail” others from their lives of carelessness, misery and laxity by being leaven, salt and light wherever I am.
Today more than ever, St. Claudine’s legacy to reach out to others with a mother’s heart, is relevant and real. Even the law must be enforced with a mother's heart. A heart that is loving but firm and able to fashion men and women of integrity who know their dignity as children of God and who recognise the dignity of others and treat them as brothers and sisters. This is the only way for us to move towards universal fraternity.

Decimotercera Estación
Jesús es bajado de la Cruz

El mayor acto de piedad realizado por José de Arimatea es bajar a Jesús de la cruz y ponerlo en brazos de su madre.
También hoy existen muchos hermanos cuya tarea es “desclavar”, “descrucificar” a otros. En este tiempo y en nuestro país hay una tarea que es inaplazable: EDUCAR, FORMAR, dar razones a niños y jóvenes para encontrarle sentido a sus vidas. Así lo hicieron conmigo las Religiosas de Jesús–María; cuando parecía que lo único que me quedaba era formar parte de los grupos que lograban todo crucificando a otros como lo habían hecho conmigo, ellas me mostraron el camino enseñándome a leer el evangelio en la realidad de muchos jóvenes de nuestra ciudad. Ahí aprendí que yo podía bajarme de la cruz y ayudar a otros a “desclavarse” de una vida de abandono, de miseria y de facilismo siendo levadura, sal y luz allí donde me encontrara.
Hoy más que nunca es actual y vigente el legado que nos dejó Santa Claudina: acercarnos a los otros con corazón de madre. Aún la ley debe ser ejercida con corazón de madre, pero con firmeza para formar hombres y mujeres íntegros que, conociendo su dignidad de hijos de Dios, reconozcan la de los otros y los traten como hermanos. Sólo así lograremos la fraternidad universal.

Treizième Station
Jésus est descendu de la Croix

Le plus grand acte d’amour de Joseph d’Arimathie a été de descendre Jésus de la croix et le remettre dans les bras de sa mère.
Plusieurs de nos frères et sœurs ont la tâche aujourd’hui de « déclouer » et « dé-crucifier » les autres. Pour le moment, dans notre pays, la tâche principale ne peut être remise à plus tard : l’EDUCATION, la FORMATION. Nous devons aider les enfants et les jeunes à trouver un sens à la leurs vies. C’est ce que les Religieuses de Jésus-Marie ont fait pour moi, dans un moment où il semblait que la seule option qui s’ouvrait pour moi était de joindre les groups qui obtenaient tout en crucifiant les autres, y inclus moi-même. Les sœurs m’ont appris à lire et à apporter l’évangile aux jeunes de notre ville. C’est ainsi que j’ai appris que je pouvais descendre de la Croix et aider à « dé-crucifier » d’autres en les enlevant à leur vie d’insouciance, de misère, de négligence en étant moi-même le levain, le sel et la lumière là où je me trouvais.
Aujourd’hui plus que jamais, l’héritage de Ste Claudine d’aller vers les autres avec un cœur de mère, est pertinent et réel. Même la loi doit être mise en vigueur avec un cœur de mère. Un cœur ferme aussi, capable de façonner des hommes et des femmes intègres qui connaissent leur dignité d’enfants de Dieu et qui reconnaissent aussi la dignité des autres et les traitent comme des frères et sœurs. C’est le seul chemin qui nous aidera à avancer vers la fraternité universelle.
Congregación Jesús-María
Congregación Jesús-María
Congregación Jesús-María3 weeks ago
Twelfth Station
Jesus dies on the Cross

As we contemplate the death of Jesus, we contemplate God incarnate in our reality, who continues to lay down His life and die.
Poverty means Mario's childhood days are far from being carefree. Without the support of his parents, it is he, who from a young age, provides for his two younger siblings. He does not go to school because he has to work. He shines shoes in the city of El Alto. His days are full of hardship; he feels the cold and hunger.
One in three women suffer physical or sexual violence. In 2020, 113 femicides were registered - 57 were under 18 years of age. Lockdown exposes the vulnerability of the victims who find themselves obliged to remain at home with their aggressors. And so, the place that is normally a safe place, becomes a place where all kinds of violence are endured.
The health system is fragile and wanting. Infant mortality rates are among the highest in the region. Once again, the pandemic reveals the dire conditions of the hospitals.
Like Claudine, surrounded by so many signs of death, we are called to sow life and hope.

Duodécima Estación
Jesús muere en la Cruz

Al contemplar la muerte de Jesús, contemplamos al Dios encarnado en la realidad, quién continúa entregando su vida y muriendo.
La pobreza impide que los días de infancia de Mario, sean felices. No tiene a sus padres a su lado y a esa edad se hace cargo de sus dos hermanos. No estudia porque tiene que trabajar. Lustra calzados en la ciudad del El Alto. Sus jornadas están llenas de penurias, pasa frío y hambre.
Una de cada tres mujeres sufre violencia física o sexual. El 2020 se registraron 113 feminicidios, 57 son menores de 18 años. El confinamiento nos muestra la vulnerabilidad de las víctimas - al tener que quedarse en casa junto a sus agresores, aquel lugar que debería ser de protección, resultó ser el lugar donde recibieron todo tipo de violencia.
El sistema de salud es frágil y deficiente. La mortalidad infantil y materna es una de las más altas de la región. La pandemia nos revela un escenario desolador de hospitales en pésimas condiciones.
Como Claudina, en medio de tantos signos de muerte, estamos llamados a sembrar vida y esperanza.

Douzième station
Jésus meurt en Croix

En contemplant la mort de Jésus sur la croix, nous contemplons Dieu qui aujourd’hui s’incarne dans notre réalité, qui continue à donner sa vie et mourir.
La pauvreté fait que Mario ne goutte pas l’insouciance d’un enfant de son âge. Sans les parents, c’est lui, qui depuis qu’il est tout jeune, doit pourvoir aux besoins des deux plus petits de la famille. Il ne va pas à l’école parce qu’il doit travailler. Il cire des chaussures dans la ville d’El Alto. Ses journées sont dures ; il ressent le froid et il a faim.
Une femme sur trois souffre de violence physique ou sexuelle. En 2020, il y a eu 113 féminicides d’enregistrés ; 57 victimes avaient moins de 18 ans. Le confinement a exposé la vulnérabilité des femmes, obligées de rester à la maison avec leurs agresseurs. L’endroit qui normalement est un lieu de sécurité, devient un lieu où toutes sortes de violences sont endurées.
De plus, le système de santé est pitoyable. Ici, le taux de mortalité infantile est un des plus élevé de la région. C’est encore une carence que la pandémie a accentuée, la condition délabrée des hôpitaux.
Comme Claudine, entourés de tant de signes de mort, nous sommes appelés à semer la vie et l’espérance.
Congregación Jesús-María

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